sábado, 31 de octubre de 2009
domingo, 7 de diciembre de 2008
DÉCIMA A AGUSTÍN LARA

Esta décima fue presentada durante el certamen "Homenaje al músico poeta Agustín Lara"en el centro cultural Juan Rulfo.
Aunque Agustín Lara no fue huasteco fue un gran veracruzano, cuya obra pervive aún.
Un genial tlacotalpeño,
muy delgado, siempre amable,
de gran inspiración dueño.
Su metáfora es diseño,
para plasmar con las notas,
bella música que brota,
cual manantial de emociones,
inmortales sus canciones,
que en nuestro recuerdo flotan.
Artista así, del teclado,
donde retrató el perfil,
el que sin uso de atril,
rebasara las fronteras,
piezas imperecederas,
que se cantan con decoro,
obras de un “Flaco de oro”,
que con fina adulación,
a la mujer dio su Dón,
como preciado tesoro.
Aventurera misión,
de Perfidia irreparable,
Lamento Jarocho que hable,
con Pecadora intención.
de Señora Tentación,
con el que cualquier Rival,
de Revancha sin final,
por Palabras de mujer,
de Aquel amor que hay que ver,
y Nadie ha vivido igual.
Fueron las damas la joya,
que convirtiéronlo en mito,
al prender el farolito,
para ver la noche criolla.
donde la ola nos enrolla,
igual que a María Bonita,
Rosa y Santa con su cuita,
sin el Hastío que se inhibe,
Sin una Oración Caribe,
la tristeza se les quita.
Su genialidad oronda,
no tuvo mayor Naufragio,
y fue en México presagio,
para una Noche de ronda.
no habrá quien su gesta esconda.
Oye la marimba pues,
y su Humo en los ojos ves,
no olvides mostrarles luz,
de un sol bello en Veracruz,
por Solamente una vez..
Con cuerdas de mi Guitarra,
a Granada dedicó,
la música que aplicó,
con entrega y sin ardid.
sin dejar de ir a Madrid,
donde sentado en la banca,
vió la Cabellera blanca,
dando a sus ideas la marcha,
pintando en tonos de escarcha,
el tiempo que no se arranca…
Sin Limosna al triunfo llega,
Se me hizo fácil saberlo,
se puede en Palmera verlo,
y el organillero llega,
piénsalo bien, es colega,
que obsequió a aquel gran amor,
de su instrumento el sabor,
matizando en tono azul,
donde el cielo, el mar y tú,
digan: Adios Nicanor.
Prof.. Eduardo Bustos Valenzuela
Homenaje Agustín Lara…26/10/07
Centro Cultural Rulfo.
PROTEGIDO POR DERECHOS DE AUTOR
sábado, 3 de mayo de 2008
EL AGUACERO
De tiempos de antaño, el son del aguacero, parece intentar sobrevivir ante la devastante oferta de sones “nuevos” e irrupción de géneros musicales ajenos a la idiosincrasia de la huasteca; ello ha originado que caiga en desuso, pues son muy pocos los tríos que lo ejecutan, remplazándolo por algún otro.
Profr. Eduardo Bustos Valenzuela 2008
martes, 8 de abril de 2008
¡HUASTECA NUNCA TE OLVIDO!
jueves, 18 de octubre de 2007
Hagamos memoria, sobre el SEGUNDO ENCUENTRO DE NIÑOS Y JÓVENES HUAPANGUEROS, CUIDAD MANTE TAMAULIPAS
SEGUNDO ENCUENTRO DE NIÑOS Y JOVENES HUAPANGUEROS DE LA HUASTECA.
Hoy el gusto se anticipa,
cultivando tradiciones,
de los huastecos rincones,
en donde el paisaje invita,
y es que Mante Tamaulipas,
es de nuestra atención centro,
con este segundo encuentro,
de jovenes y de niños,
que tocan con gran cariño,
el huapango que traen dentro.
El huapango que traen dentro,
y que los identifica,
de Pachuca, Yahualica,
de Victoria y Llera cuento,
Puebla e Ixhuatlán, no miento,
pues son huastecos juglares,
que entregando sus cantares,
van estrenando el falsete,
siendo del son ramillete,
para adornar estos lares.
Profr. Eduardo Bustos Valenzuela.
16 de julio 1999.
Ciudad Mante Tamps.
ENCUENTRO DE DOS GENERACIONES.
Por Eduardo Bustos Valenzuela.
Por segunda ocasión, niños y jóvenes huapangueros de las seis huastecas se reunen entorno a un objetivo común: cultivar y enriquecer el son de su tierra natal. Fue así como
en el corazón de la huasteca Tamaulipeca, Cd. Mante recibió con gran entusiasmo a la niñez y adolescencia de la música huasteca en el marco de un significativo evento que incluyó diversas actividades como visitas guiadas, talleres y teatro para la recreación de estos nuevos huapangueros quienes ademas enriquecieron su experiencia musical con talleristas de instrumentación y versificación del son huasteco.
Fué así como la noche del viernes 16 de julio y ante la presencia de destacadas personalidades encabezadas por el Dr. Eudoro Fonseca Yerena Director del Programa de Desarrollo Cultural de la Huasteca, el C Lic. Fernando Mier y Terán Garza Director del Instituto Tamaulipeco para la Cultura y las Artes y el presidente Municipal del Mante: Javier Villareal Terán, se dió por inagurada esta interesante jornada huapanguera en la plaza principal de Cd. Mante. De tal manera y entre el cálido aplauso del público tamaulipeco fueron recibidos conforme a sus estados de procedencia los siguientes grupos.:
*Renacer huasteco (de Yahualica Hgo.)
*Los pregoneritos (Pachuca Hgo.)
*Trío juvenil Poblano. (Huauchinango Pue.)
* Los Andariegos del 26. (El dos y el seis Pue.)
*Trío Tlanezi. (Jalapa Ver.)
* Trío Huasteco Veracruzano. (Tenextitla Ver.)
*Despertar Huasteco. (Cd. Victoria Tamps.)
* Los Gallitos del Bernal. (González Tamps.)
* Herencia Huasteca. (Llera Tamps.)
* Cantores del Guayalejo. (Llera Tamps.)
* Taller "Viva el huapango" bajo la dirección de los mtros: Soraíma Galindo y Santiago Fajardo (Cd. Mante Tamps.)
* Los Huapangueritos. (Cd. Victoria Tamps.)
* Soraíma y sus huastecos. (Cd. Victoria Tamps.)
El día siguiente, los grupos mencionados se reunieron en la Casa de la Cultura del Mante para iniciar las jornadas con un taller de instrumentación impartido por los maestros: Román Güemes y quien escribe estas lineas, donde pudieron aprender un son antiguo y otro de creación reciente.
Más tarde se dió un importante intercambio de experiencias
entre las que aquellas de viejos huapangueros como
Don Tachito Castillo y el Profr. Tomás Gómez ambos ex integrantes del Conjunto Típico Tamaulipeco, fueron muy enriquecedoras para los nuevos músicos.
Después de una intensa y grata jornada de estudio, nuevamente los grupos participantes fueron aplaudidos en la plaza principal terminando la huapangueada con la participación espontánea de un jóven norteamericano que causó fuerte impacto tocando el violín.
Nuevamente, el domingo la Casa de Cultura reunió a los participantes que buscando encauzar su creatividad recibieron las enseñanzas del Sr. Gilberto Ortega Raga. veterano versador tamaulipeco y amante del son, quien atinadamente fungió como tallerista de versificación.
Posteriormente y como premio a la intensa actividad matutina, se disfrutó de una interesante obra teatral
que con muy buenos efectos escénicos deposita en el espectador un importante mensaje ecológico; también se pudo admirar una exposición de aves regionales curiosamente pintadas en pluma de ave.
Para finalizar los tres días del encuentro, una vez más se disfrutó la participación de los grupos que concluyó con la entrega de reconocimientos y la ejecución de Camilo Ramírez y Edgar Rodríguez Bracho, talentosos jóvenes violinistas que junto a todos los músicos participantes interpretaron el son "El cocuyo" y además dieron complacencia al público con otros temas. Acto seguido, se hizo la clausura oficial por parte del Presidente Municipal del Mante, para dar paso a una bellísima convivencia musical a la hora de la cena huasteca que se ofreció.......
. versos, zapateados, dedicatorias, recuerdos que iban desde grabaciones, hasta plumas grabadas con algo significativo que como siempre formará un eslabón más en la unión de las huastecas.
E. B. V. 1999.
viernes, 24 de agosto de 2007
DOS ENTREVISTAS

Dentro de los objetivos de este sitio se plantea tener un archivo de información para la consulta de las personas que lo requieran; dentro de éste objetivo a continuación se expone una entrevista realizada al Profesor Eduardo Bustos como parte de un proyecto de Tesis sobre Son Huasteco por Juan Pablo Guerrero Cantera hace aproximadamente un año en el XI Festival de la Huasteca en Pánuco, Veracrúz.
Esperamos que sea de provecho esta información:
El milenio del Huapango
Por: Juan Pablo Guerrero Cantera
Reportero
“Más de la mitad de mi vida la he dedicado a la música huasteca”, afirma Eduardo Bustos Valenzuela, profesor de primaria, de biología y además, músico de la Huasteca veracruzana.
Es originario de Chicontepec, Veracruz y es también uno de los principales promotores del son huasteco en la Ciudad de México.
La Huasteca es una amplia región que comprende seis estados de la República Mexicana: Hidalgo, Tamaulipas, Veracruz, San Luis Potosí, Querétaro y Puebla. A pesar de las líneas geográficas que los dividen, los huastecos comparten música, costumbres y tradiciones que los identifican
A los dos años de edad llegó a la Ciudad de México y la música huasteca le recordaba a su pueblo:
- ¿Se podría decir que la distancia lo acercó más a su tierra?
“claro, el amor que se le tiene a la región es por herencia”. .
“Aquel que me pidió el gusto, gustoso lo iré empezando”[1]
El señor Norberto Cerecedo López, un reconocido músico huasteco de son de costumbre le enseñó a tocar el violín y con el profesor Rolando Hernández Reyes tomó lecciones de ejecución en huapango más elaborado.
“El primer instrumento que aprendí a tocar fue la guitarra sexta, después fue el violín, después la jarana, la guitarra y luego un poco de arpa”.
“Yo me dediqué cuatro años, íntegros, a escuchar música huasteca. Llegaba de la escuela y la escuchaba, hacia mis tareas escuchándola, y me dormía escuchando la música huasteca en un programa de radio, donde a veces llamaba por teléfono para decir algún verso”.
Entre sus influencias musicales, el profesor Bustos recuerda a Los Hidalguenses, un grupo que se llamaba Los Indios Huastecos, el trío Balcón de las Huastecas, el trío Chicontepec, “y mediante las grabaciones… al viejo Elpidio, al negro Marcelino, los hermanos Calderón, yo saqué muchas ejecuciones de los discos que existían”.
Uno de los compositores huastecos de los que más se recuerda en la región es Nicandro Castillo, autor de las Tres Huastecas, canción conocida en todas las huastecas. Entre los compositores, es uno de los preferidos del profesor Bustos.
“En algún tiempo conocí a Nicandro Castillo, fue un acercamiento muy curioso, me invitaron a mí a un homenaje que le hicieron y yo lo quería conocer porque Nicandro Castillo fue compañero de banca de mi abuela, en Xochiatipan, entonces mi abuela platicaba mucho de él.”
“Yo tenía 20 años cuando fui al homenaje que le hicieron, cuatro meses antes de morir, yo le dije: ‘oiga, don Nicandro, lo quería conocer’ pero él se fue más por preguntarme de mi abuela y no pudimos entablar una buena conversación”.
Al poco tiempo fue a Huejutla a una fiesta y lo busco, pero ese día no lo pudo atender porque venía muy tomado de un jaripeo que se hizo en Santa Cruz Juárez. “A las dos semanas falleció, así que nunca pude platicar con él”.
La jarana se incorporó después al huapango, en un principio sólo la quinta punteaba con sonidos bajos la armonía del huapango. La jarana se afina igual que la quinta y le da el registro medio a la conjunción de los tres instrumentos.
Del trío “Aguacero”, el profesor Eduardo Bustos toca el violín, los demás instrumentos son tarea de los hermanos Zubirie Cruz, juntos tienen más de 25 años tocando huapango.
“Antes empecé a tocar a los 17 años con un grupo que se llamaba Yolopactli (remedio para el corazón), toqué ocho años con ellos. Después la misma gente me decía que si quería desarrollarme más, que si quería superarme tendría que cambiar de compañeros. El mismo maestro Norberto Cerecedo me lo dijo”.
Fue así como conoció a los hermanos Zubirie, “nos conocimos curiosamente, yo no sabía tocar el violín y los busqué a ellos para que me enseñarán, pero por azares del destino nunca llegó la persona que me iba a enseñar… y pasó el tiempo”.
Después de unos diez, doce años volvió a buscarlos y les dijo que ya sabía tocar, quería que lo escucharan… “y así fue como empezó el trío, primero, en 1981, nos llamamos los ‘Caimanes Huastecos’ y en 1985 nos conformamos como el trío ‘Aguacero’.”
Eduardo Bustos se considera un músico huasteco al que le gusta más tocar piezas poco conocidas, “no me gusta tocar lo ya conocido, creo que ese ha sido el éxito del trío Aguacero, es lo que predicamos: tocar lo que ya no se toca, no es lo antiguo sino redescubrir hasta cierto punto a la música”.
La música huasteca se compone de tres géneros principales: los sones de costumbre, el son huasteco y el huapango.
Los sones de costumbre forman parte de las ceremonias y danzas indígenas, se tocan en ocasiones especiales como bodas, velaciones, celebraciones religiosas y rituales agrarios, además se toca con instrumentos adicionales a los ya acostumbrados como las sonajas, guitarra, arpas, tambores, etc.
El huapango es un poco más festivo, al igual que el son huasteco. La palabra “huapango” también es sinónimo de fiesta o festejo popular, en donde la gente se reúne alrededor de los músicos y la tarima para bailar, convivir, improvisar versos o tocar algún instrumento.
Al profesor Eduardo Bustos le gusta tocar mucho el son de costumbre, “en nuestras presentaciones siempre ofrecemos un contexto histórico, los antecedentes inmediatos del son huasteco. Conozco muchísimos sones de costumbre que muchos huapangueros afamados y de espectáculo no conocen”.
En su opinión, las canciones más representativas del son huasteco “ya desde hace muchos años, son las que se van por el gentilicio; en el sentido de que se van por la geografía: el hidalguense, el tamaulipeco, el queretano, muestran características de la región”.
“En cuanto a una descripción general de la Huasteca, yo pienso que son todas aquellas que hablan de animales, del entorno”, dijo.
Se ha dedicado a componer con base en ello: “porque siento que a través de los animales conocemos la región en que habitan, como es la relación con el hombre, el tipo de influencia que tienen con él”.
“Incluso los podemos trasponer a la figura humana, cosa que Nicandro Castillo en su momento hizo, y que yo también estoy haciendo con huapangos nuevos, como el alacrán, la campamocha, la rana, van en ese sentido: dar a conocer la Huasteca pero con ayuda de un personaje”.
“La popularización del son huasteco trae muchas ventajas, primero que todo: demanda, trabajo para los huapangueros, oportunidades de grabación”.
El profesor Bustos se considera una persona que ha vivido muy de cerca la evolución del son huasteco: “me considero incluso un pilar del son huasteco en el Distrito Federal”.
El trío Aguacero ha representado la primicia de las famosas huapangueadas. “Nosotros empezamos a crear este tipo de eventos para ayudar a otros tríos. Ahora ya se ha vuelto comercial, la gente contrata uno o dos tríos y les da lo que quieran, queda como un negocio”.
“¿La evolución del huapango en la modernidad?… en primer lugar es letrística, las letras se han enriquecido y yo me consideró parte de ese enriquecimiento pues he escrito mil y tantos versos de son huasteco para huapangos tratando de reivindicar y completar el acervo de sones que hay”.
El profesor Eduardo Bustos ha escrito un libro llamado Cantares de mi Huasteca donde explica las formas literarias del son huasteco: “el libro tiene propuestas de versos para sones como La Acamaya, El Triunfo, La Rosa.” En la música tiene compuestos 45 huapangos.
El conflicto modernidad – tradición ya ha afectado a la música huasteca: “hay gente en el Distrito Federal que quiere crear un nuevo huapango, cosa que yo no veo bien”.
“El huapango tiene sus antecedentes y nosotros hemos luchado por conservarlo tal como es. No veo la razón por la cual le modifiquen letra, instrumentación, ritmo, siento que no se debe hacer”.
“Se pueden hacer versos que te hablen de la problemática social… pero versos que te hablan de los camiones, de los microbuses, del metro ¡no!… Porque no es el contexto regional el que se está abarcando”.
Uno de los alumnos del profesor Bustos ha hecho una grabación con músicos cubanos que interpretaron cuatro huapangos con instrumentos cubanos. “En un principio lo vi mal, pero después dije, si los músicos están tocando la música huasteca como la sienten, no tienen la culpa, ellos no tienen jarana ni guitarra, están tocando con lo que tienen”.
“La interpretación que hicieron está muy bien, tan bien que yo tengo mucho miedo de que guste y en un momento dado, guste tanto que desplace al original”.
El Milenio del Huapango
El profesor Eduardo Bustos siempre ha sostenido que el son huasteco va a tener su época dorada, y está comprobando sus suposiciones: “estamos en el milenio del huapango, antes no había concursos, no había eventos, no había tantos discos, no había talleres, no había capacitación para niños, no había métodos escritos”.
“¿Por qué ahora nos estamos preocupando? Porque estamos viviendo la era del huapango y prepárense porque esto viene duro, en el Distrito Federal hay más de 150 tríos huastecos”, informó.
En la Escuela Normal Superior de México, el profesor Bustos tiene a su cargo el Taller de Huasteco, donde enseña a sus alumnos a tocar violín y los preceptos de la versería huasteca.
“Tenemos que trabajar mucho en la formación de tríos concientes, siempre les digo a mis alumnos que se comprometan con el son huasteco y que lo respeten, si al rato los oigo tocando cosas que no tienen nada que ver me molesta”.
“Yo me considero un músico viejo, a pesar de que soy relativamente joven, me considero así porque tengo las enseñanzas de los viejos, tengo ese sentir. En mis floreos, en mis versos… tengo el compromiso de seguir ese ejemplo”.
[2] Verso del huapango “Mi Xilitla”,
SI DESEA MAS INFORMACIÓN SOBRE LA PRESENTACIÓN DEL LIBRO "ZOOLÓGICO DECIMAL DE LA HUASTECA" Entrevista con el Profesor Eduardo Bustos del día 27 de Julio en el marco del XII Festival de la Huasteca en Huauhchinango Puebla
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